domingo, 4 de agosto de 2013

Nube negra


Cada día nos levantamos sobresaltados por el ritmo, que ha cogido los políticos –no todos afortunadamente-, hay personas muy honestas y creíbles, que hacen lo que deben que no es otra cosa que trabajar por el ciudadano que representa.
Este es el problema más grande que puede tener una democracia, de ello depende que una democracia desaparezca.
El asunto es bastante complicado, porque, supongamos por un momento que un partido el que sea, se pone a investigar a los candidatos, esto sería un delito, entonces no sería un partido democrático.
La justicia, como su nombre bien indica debe repartir justicia, pero no para unos  si y para otros no, debe ser igual para todo el mundo, el que la haga que la pague, pero de una forma real y sin medias tintas, que haya ese temor de que la justicia reacciona de forma eficaz de cualquier caso de corrupción que se presente.
Aquí cabe dos posibilidades conjuntas, la primera una justicia fuerte, y que no le tiemble el pulso a la hora hacer su trabajo, y sin mirar quien tiene delante. La segunda e importantísima es sin duda un gran pacto de Estado de todos y cada uno de los partidos con representación parlamentaria.
Este sería un buen toque de atención para esas personas indeseables que se quieren aprovechar de la política.
Demos ése gran pasa, para que nunca nos reproche que no hiciéramos nada para salvar la democracia si llegara a desaparecer.

 

                                                                                                José Manuel Pérez Braña

                                                                                                                                            

domingo, 28 de julio de 2013

III CONCURSO LITERARIO: "MI NIETO Y YO


Como mis nietos se convirtieron en mis hijos

Por: Mª Josefa Braña Chaves


“Abuela”, no se pueden figurar la alegría que tengo cuando me lo dicen mis nietos. Tengo tres, tienen treinta, veintiséis, y siete años. Para mí mas que nietos son hijos, por circunstancias de la vida a los dos mayores mi marido y yo los criamos, al más pequeño no hemos podido hacerlo, nos cogió muy mayores y la vida nos cambió. Por nuestra edad mi marido y yo nos vinimos a vivir a una residencia de mayores, pero siempre mis nietos han venido a vernos, ya ven si será así que cuando mi marido falleció le cogió a  mi nieto mayor (que se llama Fernando como su abuelo) a su lado. No porque su abuelo no esté han dejado de venir, al contrario.
            Cuando eran pequeños Fernando y Alejandro que así se llama el segundo de mis nietos mi marido y yo los teníamos en casa y por las noches se los llevábamos a sus padres para que durmieran con ellos. Cuando llegó el momento de ir a las guarderías o colegios los llevábamos o traíamos a casa hasta que fueron al instituto que ya solamente venían a casa los sábados a comer al mediodía, pero venían hasta con sus novias.
            A mi nieto Fernando le gusta la cocina y siempre me echaba una mano en los guisos diciéndome que tal estaba, si había que poner un poco más de sal y otra cosilla que le gustaba, mi otro nieto Alejandro lo que le gustaba era mojar un sopón de pan en la salsa y decirnos que todo estaba muy rico, luego a la hora de servir, mi nieto Fernando me decía: “Abuela, tú te sientas”, y el ponía todo en la mesa y llenaba los platos, yo lo miraba y me parecía mentira que fueran ya tan mayores y me acodaba de todo lo que había pasado cuando eran pequeños, como los llevaba a ver los escaparates de los juguetes cuando estaban cerca los Reyes y se ponían a repartirse lo que allí veían común amigo que tenían.
Tengo una anécdota que contar referente a los Reyes. Mi marido y yo le comprábamos los juguetes en un almacén que vendían al por mayor, este estaba en la zona de extramuros o sea en Puerta de Tierra, para ir teníamos que coger un autobús porque vivíamos en el Cádiz interior, bueno, pues cuando ya teníamos comprados y cogimos el autobús para regresar a casa, cuando en una parada vimos que se iba a subir al autobús mi hija con mis nietos; yo pensé tierra trágame, no sabíamos que hacer, nos escondimos tras los sillones y empezamos a pedirle al conductor que nos abriera la puerta trasera para que bajáramos. El hombre no sabía que pasaba hasta que los pasajeros se dieron cuenta y empezaron a decirle: “¡Abre la puerta, abre la puerta!”, el conductor lo hizo y mientras nos bajábamos ellos subían. Uno de mis nietos nos vio y me dijo: “¡Abuela, abuela!”, me hice la sorda y nos escondimos tras unos contenedores que había en la calle, al día siguiente le dije a mis nietos que nos bajamos porque teníamos que llevar los paquetes que llevábamos a la Tía Teresa y así quedo aquello. Cuando llegó la fiesta de Reyes y fueron a recoger los juguetes tenían una cara de ilusión y alegría que a nosotros nos hicieron felices y disfrutamos tanto con ellos. A nosotros ser abuelos nos ha dado vida y cuando son pequeños aun más porque nos ocupaban más tiempo.
Recuerdo como les gustaba que les contara cuentos cuando se quedaban a dormir en casa, no se dormían hasta que no me sentara con ellos y les contara el que tocaba aquella noche. También teníamos una cama mueble con ruedas para desplazarla pues les gustaba que los montáramos en ella y los paseáramos por el pasillo que es bien largo tocándoles como si fueran una procesión, así fue pasando el tiempo hasta que llego el momento de hacer la primera comunión, es halago que alosa buenos nos llena de alegría ver cómo van creciendo. Cuando empiezan los estudios superiores, darles ánimos para que no se vengan abajo en los exámenes, decirles que ellos pueden llegar donde quieran con esfuerzo y ver cómo va sacando los estudios adelante y terminan sus carreras. Recordar cuando su abuelo les compro sus primeras bicicletas, primo a uno y luego al otro por la diferencia de edad; lo mismo pasó con las motos y luego con los coches, que por cierto todavía los tienen, no es que fuéramos ricos pero daban créditos que ahora no los dan.
Ellos lo han pasado con su abuelo muy bien, recuerdo que cuando se celebro en Cádiz la primera Gran Regata de Grandes Veleros los llevo a visitar los barcos, subieron en algunos, entre ellos el Juan Sebastián El Cano, vinieron muy contentos contándome lo bonitos que eran, les parecían mentira que pudieran navegar a veces con las velas. Tienen fotos hechas en los barcos para recordarlo.
Cuando tuvieron su coche estaban deseando darnos un paseo y estaban muy satisfechos, demostrándonos lo bien que conducían y hasta ahora no han tenido ningún problema.
Cuando vienen a verme me dicen: “Abuela, vamos a tomar un cafelito” y me meten en su coche sobre todo el mayor, me lleva un poco más lejos para darme el paseíto. Son maravillosos.
Ahora mi nieto Alejandro está estudiando Alemán, pues quiere irse a trabajar allí, ya  que no encuentra en ningún sitio de España donde pueda ejercer su carrera, es profesor de educación Especial, sabe inglés y como él dice aquí no tiene nada que hacer, a mi me da mucha pena que se vaya pero es su vida y tiene que encauzarla ahora que es joven, debe probar suerte; lo voy a echar mucho de menos, porque él viene a verme muchas veces con su madre y me cuenta sus proyectos, las amistades que tiene, su avance del Alemán, si ha ido a alguna fiesta, como lo ha pasado, en fin, que el rato que paso con él se me hace corto, y lo paso de lo más feliz.
Mi nieto Fernando, gracias a dios tiene trabajo, lo hace con su padre, solo que tiene que viajar mucho pues una empresa de electrónica y cosas referente a todo eso (que yo no entiendo), él tiene ya su vida hecha, tiene un piso precioso que él va reformando con su mujer que se llama Cristina a gusto de los dos, ella es enfermera titulada y también está trabajando, es buena y cariñosa, yo le decía a mi nieto cada vez que hacen alguna reforma me llevan a su casa para la vea, auque viven en Puerto Real, allí nos reunimos todos y pasamos un rato muy a gusto.
Me siento muy afortunada y querida por mi familia y doy gracias a dios por ser abuela que es una de las cosas más hermosas que le puede pasar a una persona. Esto que he contado es parte de mi vida. Vivo en El Puerto de Santa María en la Residencia Puerto Luz.       

                    

martes, 2 de abril de 2013

Reglas del juego



Todo en esta vida esta sujeto a unas reglas de juego, estas palabras son tan importantes que sin ellas sería imposible la convivencia. Para llagar a comprender esto, es fundamental la educación. Desde niño normalmente te van  inculcando unos deberes mínimos pero ojo, esta primera etapa corresponde exclusivamente a los padres. A medida que el niño valla creciendo, este aprendizaje lo hará suyo, y  lógicamente a medida que pasa los años, se irá incrementando el conocimiento. Es fundamental que este proceso se inicie en la etapa más temprana del niño, pues se capta mejor las cosas.
Precisamente se ha planteado un rechazo colectivo contra la asignatura de la educación para la ciudadanía. Pero, ¿Qué tiene de malo esta asignatura?, si lo que plantea es todo bueno, que esta asignatura no puede suplantar la educación de los padres a sus hijos, estamos totalmente deacuerdo, pero esta no es la cuestión, lo que se pretende, es que sea un complemento a la educación impartida por los padres. No rechacemos por que sí, dejemos que la ley salga adelante, no digamos no, sin saber los frutos que puede o  no puede dar.


                                                                  José Manuel Pérez Braña

miércoles, 13 de marzo de 2013

¿A qué se esta jugando?



En España se celebran acontecimientos nacionales e internacionales de todo índole, unos requieren grandes infraestucturas y otros no, sea el carácter del mismo. Un ejemplo muy cercano, ha sido la resiente clausura de la Expo de Zaragoza dedicada al agua. Se pensó en hacerla, se reunieron todas partes implicadas y se pusieron manos a la obra. Lo mismo  ocurrió con la Exposición de Sevilla de 1992, fue perfecta, no hubo ningún contratiempo, ni en ejecución de las obras, ni por supuesto en el desarrollo de la misma.
Estamos a las puertas de celebrar en Cádiz, los 200 aniversario de la Constitución de 1812, un hecho histórico para que la ciudad levante el vuelo, y salga de  una vez del letargo en que se encuentra.
Pero Cádiz es diferente. Los gaditanos no entendemos de dejadez que tienen los políticos, cada uno quiere ser el manda más, y eso nos lleva a la descoordinación más profunda, y lo que pudiera ser un gran proyecto se convierta en un castillo de naipes derrumbado.
No es lógica ni normal esta situación, no hay ese acercamiento entre los partidos en momentos claves como este.
No se puede ni se debe dejar escapar esta oportunidad, de que la ciudad de Cádiz y su entorno salgan a flote, quizás esta sea la primera y única vez que se presente.
El tiempo pasa y cada vez más deprisa, el año 2012 esta a la vuelta de la esquina, y todavía no ha comenzado los grandes proyectos, estamos en manos de mucha gente. Que se pongan de acuerdo y que de una vez por todas trabajen para el ciudadano, uno y otros.


                                                                       José Manuel Pérez Braña

viernes, 22 de febrero de 2013

Sin Freno






No se puede ocultar  que actualmente vivimos en tensión, hay violencia por todas partes, y la situación se descontrola cada vez más. Esta situación de continuo desenfreno, no tiene un motivo palpable que justifique lo que esta pasando.     
La misma sociedad de por si tiene estos comportamientos injustificados. No se puede decir que esto lo provoque el hombre, a ninguna mente sana por supuesto, se les puede ocurrir tales cosas, lo que si esta en la mano del hombre es ir cambiando el panorama, lentamente porque es una tarea complicada de mucha responsabilidad, que no permite el más mínimo fallo, para conseguir una sociedad que no este secuestrada por la violencia.
Por desgracia en el mundo existen violencia de todo tipo, es una lista interminable que no para de crecer, este problema extremadamente grave, del que depende el futuro del mundo, pues esta llegando a unos límites insospechados, es urgente que se pongan las bases para intentar paliar el deterioro progresivo que estamos sufriendo.
Cuando surge un problema de cualquier índole, es preciso crear una comisión que estudie y valúe la situción, y por supuesto y lo más importante, dar soluciones válidas. A medida que valla pasado el tiempo habrá que ir introduciendo cosas nuevas y quitando otras, asta completar un sistema que encaje y se pueda paliar el problema. La cuestión es mantenerlo en unos niveles aceptables, que si se puede que valla disminuyendo, pero de ninguna de las maneras que crezca.     
No se puede esperar mucho más, el  tiempo se va agotando, y quizás cuando nos demos de verdad cuenta, puede ser demasiado tarde.

                                                              
                                                                               José Manuel Pérez Braña

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

miércoles, 13 de febrero de 2013

Rendirse a la evidencia





 Todavía hay dudas a estas alturas de que Cádiz tenga más de 3.000 años de antigüedad, parece que no se quiere reconoce lo evidente. Ya que ni poniendo fecha sobre la mesa nos creen, tenemos los gaditanos un arma muy poderosa que nadie en el mundo nos puede quitar. Nada más hace falta estar atento a los descubrimientos que salen a la luz, cuando se excava un terreno para hacer un edificio.
Se han hallado restos del periodo calcolítico, lo cual pone de manifiesto la presencia humana en la zona desde la prehistoria. La ciudad de Cádiz fue fundada por los fenicios allá por el año 1.100 a.C, quienes les dieron el nombre de Gadir. Dado el carácter mercantil de este pueblo, para construir sus ciudades, siempre buscaban lugares en la costa, como pequeñas islas, con localización estratégica. Gadir se convirtió en un importante puerto mercantil dedicado al comercio de materias primas como el estaño, la plata o el ámbar.
Sin duda alguna, esta es la mejor carta de presentación para declarar a Cádiz Patrimonio de la Humanidad, pero eso les corresponde a ustedes los políticos, no hay excusa para que no se haga.


                                                                                               José Manuel Pérez Braña


jueves, 7 de febrero de 2013

La Integración




Desde siempre el Deficiente Físico ha estado marginado de la sociedad, esto es un hecho demostrado con creces, a estas personas había que apartarlos de la sociedad, porque no encajaba en los planes, se consideraba un estorbo sin el más mínimo reparo.
Aunque el problema es sumamente grave, es fácil de comprender el por qué hemos llegado a esta situación. Primero y es el núcleo principal, de donde deriva todo lo demás, el no haber puesto a su debido tiempo los mecanismos necesarios, para que este gran colectivo que formamos los D.F. hubiéramos empezado el aprendizaje de la educación al mismo tiempo que todos los niños, así no tendríamos el defase que soportamos
 actualmente. Sólo así la sociedad estaría adaptada, al no tener el problema de estas personas fuera de la educación.
Con todo esto, hay que reconocer que la situación ha cambiado, aunque lentamente, vemos que hay oportunidades, que antes no había, que hay muy buenos profesionales, y centros preparados para que la vida nos sea más fácil. Esto realmente se cumplirá, si nosotros nos abrimos y aceptamos la mano que nos brinda la sociedad. Es la única manera que nos vallamos integrando.



                                                                                                                                               

                                                                                             José Manuel Pérez Braña


viernes, 1 de febrero de 2013

En Tierra de nadie



Los seres humanos tenemos un defecto de planteamiento, y nos empeñamos una y otra vez en empezar la casa por el tejado. Esto no es nuevo ni mucho menos, el fallo viene desde que intentamos hacer cualquier cosa, lo hacemos y punto, así es fácil hacer cosas, muchísimas cosas, pero no nos paramos en analizar las consecuencias que puede tener esta precipitación en hacer el proyecto de tal o cual cosa. Y surge inmeditamente como resorte una pregunta: ¿Dónde está los expertos en la materia? Porque dejan mucho que desear unos prefesionales que a tenor de lo presentado no son tantos.
El único perjudicado en este asunto, no es otro que nosotros los Deficientes Físicos en general, que no entendemos adonde nos lleva este camino tan difuso.
Estamos en tierra de nadie, por un lado está la ley del Minusválido, que no cumple los objetivos para lo que fue creada, y por otro lado está también la Sociedad, que no se entera de que, nosotros también formamos parte de ella. No se  debe de echar directamente la culpa a la Sociedad, pues ella como todos necesitamos educación.
El problema que tenemos planteados los Minusválidos, es bastante complejo y delicado, hay que hilar muy fino para ir encajando el puzzle, y no dejar ningún cabo suelto en un tema tan delicado como es este
¿Hay solución para este gran problema que está aún sin resolver en la Sociedad de todos? Por supuesto que sí, pero hay que seguir unas reglas muy específicas, y sin el más mínimo desvío, para no volver a caer en los mismos errores anteriores.
Es necesario, en primer lugar redactar nuevamente la ley del Minusválido, pero esta vez, escogiendo a personas discapacitadas, -lógicamente a personas preparadas para ello-, no es lo mismo hacer este trabajo un grupo de discapacitados, que  un grupo que no lo es, evidentemente, nosotros profundizamos más en el tema, porque lo vivimos más intensamente. De nada sirve estas dos propuestas, si no hay una preparación adecuada del propio Deficiente Físico, porque, si estamos dispuestos a que esto funcione, es lógico que el mayor beneficiario en el asunto, ponga su grano de arena.  Segunda cuestión que hay que tener muy presente y que no puede estar desunida a la primera propuesta es que fundamentalmente, se haga una preparación a fondo en el mundo empresarial, teniendo  en cuenta que van a trabajar con discapacitados, y que van a tener en sus manos el futuro de un gran colectivo.
Esta es la base para que la Sociedad se vaya educando, y que de una vez por todas, se entere  que nosotros formamos parte de ella.


José Manuel Pérez Braña

miércoles, 30 de enero de 2013

Alternativas



Cuando surge un problema de cualquier índole, se  debería de activar unos mecanismos para que estudien el tema y lo puedan sacar adelante con las mayores garantías de que se solucione. El trabajo de esta comisión de expertos es complicado, porque en primer lugar sobre todo hay que, saber donde esta el problema en concreto, y por supuesto intentar darle solución, en segundo lugar, hay que estar muy atentos a los cambios que se haga, y dejarlos que encaje en el conjunto del problema. Entonces es cuando es necesario hacer un estudio en profundidad de cómo puede quedar los cambios introducidos, seguidamente se debería hacer  un ensayo general que dará como resultado si los cambios ha surgido efecto, o por el contrario habrá que hacer alguna modificación.
Este proyecto tan importante tiene que contar con la participación, de personas dispuestas a actuar como si el proyecto que se está estudiando, estuviera implantado ya en la sociedad.   
 Evidentemente, habrá que valorar a las personas participantes, el comportamiento personal de cada una de ellas, - a su vez ir preparando a las personas para su mejor integración en el sistema-,   dará la clave exacta para ir fijando posturas definitivamente.
Lo que se plantea es sumamente complicado, se acertará o habrá rechazo, lo que si puede ser una pieza fundamental para ir preparando una sociedad más justa.


                                                                                         José Manuel Pérez Braña

jueves, 24 de enero de 2013

¿Para esto, sí?




Los cimientos de la economía mundial temblaron, y enseguida saltaron todas las alarmas como un resorte, para salvar al enfermo. En estas circunstancias no se esperaba otra respuesta, había que restablecer el corazón del planeta, y así se hizo.
Inmediatamente, surge una primera pregunta (sin respuesta) directa ¿Para esto, sí?  Luego hay muchas más ¿Es que la pobreza, el hambre y la miseria que existe en el mundo, no merece la pena esta revolución?
De todos es sabido la hipocresía que existe en el mundo. Cada país barre para si mismo sin importarles los demás, sabiendo positivamente que todos estamos en el mismo barco, y todos sabemos lo que puede pasar (Dios no quiera), si el globo explota, porque las tuercas están demasiado apretadas.
El reloj corre demasiado deprisa, el mundo no puede esperar a lo que va a pasar mañana, porque puede ser demasiado tarde, ¡hay que actuar ya! Y eso nos corresponde a todos y cada uno de los países que pueblan el globo.


          
                                                                José Manuel Pérez Braña

lunes, 21 de enero de 2013

En la cuerda floja






 
 Las conferencias del clima nacieron con el fin primordial de poner punto y final a la destrucción galopante del planeta. Esta muy claro que esa no es la prioridad, que el tiempo se nos agota, y que los mandatarios mundiales miran a otro lado sin pudor, sabiendo positivamente que están en sus manos el furo del planeta.
No hace falta ser un adivino para saber que el  mundo está cambiando, es más a cambiado, nada más hay que ver con que fuerza llueve, llevándose a su paso  poblaciones enteras, y lo más importante vidas humanas.
Es necesario tomar medidas urgentes, la situación es cada vez más grave, y cada día que pasa es más evidente.
 Todos estamos en el mismo barco, y hay que evitar que de una vez por todas se vaya a pique, los que lleva el timón no saben o no quieren saber que cada vez se acorta más los plazos, y cuando vallamos a actuar en serio no va a haber  solución.    
Tengamos miras de futuro, pensemos en los demás y en nosotros mismos. Dejemos un legado valiosísimo a las generaciones futuras.



                                                                                               José Manuel Pérez Braña

jueves, 17 de enero de 2013

A toda costa





Hay diferentes formas de destruir poblaciones enteras, las hay de origen meteorológico que es inevitable que ocurra, es una situación que no se puede prever y cuando llega entonces intentar en lo posible normalizar los desperfectos que se haya producido.
Pero hay otro sistema, este es mucho más fácil de controlar, pero igual de destructivos que los otros, con la  salvedad que este no se lleva por delante vidas humanas.
El problema de la arquitectura es  que se   lleva por delante lo más importante que tiene una ciudad que es su patrimonio. Cuando tú va por la calle y ve esas construcciones modernas en los cascos antiguos de la ciudades piensas,  pero como es posible que ocurra estos despropósitos. Aquí hay dos responsables directos y que no tienen la menor excusa, uno es el Ayuntamiento, como máximo regidor de la ciudad le corresponde exigir responsabilidad en este asunto, todas las construcciones que se hagan en  sitios históricos deben respetar el entorno exclusivamente, no se puede levantar un edificio por muy moderno que sea en un sitio tan especial. El arquitecto debe se consciente de esto, si quiere hacer construcciones modernas, por favor, en otro sitio, con esta actitud nos estamos calgando el patrimonio, seamos cuidadosos, que con los pasos que estamos dando, no estará muy lejos que esto desaparezca. Hay que evitarlo a toda costa.


                                                                                                  José Manuel Pérez Braña

jueves, 10 de enero de 2013

No se puede aguantar más




Denuncio públicamente, siendo minusválido que tiene que ir en silla de ruedas, a los políticos en general y a dos Ayuntamientos en particular, el de Cádiz y el de Chiclana, por la dejadez en que tienen el estado de las calles.
 He comprobado personalmente el estado de algunas calles y no hace falta ir más allá para saber cómo están las demás. Entonces yo me hago la siguiente pregunta ¿Cómo es posible que ocurra todavía esto? ¡Debo pensar que hacer una simple rampa debe costar mucho esfuerzo! Hay que tener imaginación para solucionar el problema y por lo visto se carece de ella.
Personalmente, me gustaría que los políticos se subieran cada uno en un carro y recorrieran las ciudades. Seguro que contarían muchas cosas.
No es un problema exclusivo del minusválido, sino de toda la ciudadanía. Con estas palabras quiero llamar la atención sobre un problema que aún está sin resolver. Espero que esto no caiga en saco roto.

Articulo publicado en Diario de Cádiz, el 24 de Septiembre de 2006

                                                                                                  José Manuel Pérez Braña

miércoles, 9 de enero de 2013

Entre la ilusión y la realidad




Es muy normal que cada persona se fije unos objetivos, que se cumplirán o no, según la capacidad de cada uno. En esta decisión tan importante, juega un papel fundamental la ilusión y la realidad.
Entre estas dos palabras existe un abismo, la ilusión es algo innato en la vida, no se puede vivir sin ella. La ilusión tiene un muro infranqueable, que es la realidad, ella marca nuestro destino y es implacable.
Es frustrante, cuando tú te creas un objetivo, y por cualquier circunstancia, no llegas a la meta, no cave dudas que es un pequeño fracaso, pero que es más llevadero cuando tú ves que no es el camino. En ese mismo momento se abre la posibilidad de buscar otra alternativa más acorde a tú capacidad, porque lógicamente, cada persona es diferente, a una le resultará fácil (relativamente), porque todo cuesta, y a otra persona le será una pendiente muy elevada.
Siempre hay alternativas, eso que nos quede claro, pero para eso es fundamental que no nos vengamos abajo, es más, tenemos que afrontarlo con más energía si cabe.
Adelante.

                                                                                                                    José Manuel Pérez Braña


jueves, 3 de enero de 2013

Ilusiones perdidas






Hace ya algunos años que se vienen celebrando ininterrumpidamente años internacionales de todo tipo, que me parecen muy bien en cuanto a organización, no así en difusión.
Cuando se celebra un año internacional es para presionar sobre ese tema en concreto e intentar solucionarlo de una forma o de otra.
 Se ha gastado ya suficiente tinta para decir lo mismo: que si el disminuido físico está marginado de la sociedad, que no tiene un trabajo digno dentro de ella, pero desgraciadamente todavía no tiene ese apoyo que merece.
El disminuido físico necesita urgentemente la colaboración ciudadana, no sólo para hacer valer nuestros derechos, sino para tener un puesto de igualdad en la  sociedad.
El año 1981 está declarado Año Internacional del Disminuido Físico.
Con él se abre una ventana al futuro, un futuro que no debe estar en las nubes, para que cada problema que surja se pueda solucionar como cada problema de cualquier ciudadano.
 Los D.F. esperan de este año el reconocimiento total y absoluto de toda la sociedad, no sólo de la sociedad de los países de origen de cada D.F. sino en todo el mundo.
Este año el mundo tiene en sus manos el futuro de millones de seres humanos. Una cosa está clara: que este año, bajo ningún concepto, se puede dejar pasar en blanco.
Pero, lógicamente, hay una gran preocupación, ¿por qué? Desde que comenzó el año no se sabe a estas alturas del año internacional del D.F. donde se celebran las distintas reuniones de trabajo porque se supone que las hay.
De esta situación hay que sacar algunas conclusiones: Primera, que desde que un año internacional comienza debe tener la publicidad necesaria para que toda sociedad se dé cuenta de que, si se hace un año dedicado a cualquier tema, es por algo porque sin él no se hubiera tomado el suficiente interés. Segundo, se debe informar de todas las reuniones, tanto a nivel general como en comisiones; en fin, una información general y clara.
En definitiva, un año cargado de interés para esa gran masa que somos los disminuidos físico 

Articulo publicado en Diario de Cádiz, el 13 de Agosto de 1981

                                                                                                    José Manuel Pérez Braña