jueves, 17 de enero de 2013

A toda costa





Hay diferentes formas de destruir poblaciones enteras, las hay de origen meteorológico que es inevitable que ocurra, es una situación que no se puede prever y cuando llega entonces intentar en lo posible normalizar los desperfectos que se haya producido.
Pero hay otro sistema, este es mucho más fácil de controlar, pero igual de destructivos que los otros, con la  salvedad que este no se lleva por delante vidas humanas.
El problema de la arquitectura es  que se   lleva por delante lo más importante que tiene una ciudad que es su patrimonio. Cuando tú va por la calle y ve esas construcciones modernas en los cascos antiguos de la ciudades piensas,  pero como es posible que ocurra estos despropósitos. Aquí hay dos responsables directos y que no tienen la menor excusa, uno es el Ayuntamiento, como máximo regidor de la ciudad le corresponde exigir responsabilidad en este asunto, todas las construcciones que se hagan en  sitios históricos deben respetar el entorno exclusivamente, no se puede levantar un edificio por muy moderno que sea en un sitio tan especial. El arquitecto debe se consciente de esto, si quiere hacer construcciones modernas, por favor, en otro sitio, con esta actitud nos estamos calgando el patrimonio, seamos cuidadosos, que con los pasos que estamos dando, no estará muy lejos que esto desaparezca. Hay que evitarlo a toda costa.


                                                                                                  José Manuel Pérez Braña

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