jueves, 24 de enero de 2013

¿Para esto, sí?




Los cimientos de la economía mundial temblaron, y enseguida saltaron todas las alarmas como un resorte, para salvar al enfermo. En estas circunstancias no se esperaba otra respuesta, había que restablecer el corazón del planeta, y así se hizo.
Inmediatamente, surge una primera pregunta (sin respuesta) directa ¿Para esto, sí?  Luego hay muchas más ¿Es que la pobreza, el hambre y la miseria que existe en el mundo, no merece la pena esta revolución?
De todos es sabido la hipocresía que existe en el mundo. Cada país barre para si mismo sin importarles los demás, sabiendo positivamente que todos estamos en el mismo barco, y todos sabemos lo que puede pasar (Dios no quiera), si el globo explota, porque las tuercas están demasiado apretadas.
El reloj corre demasiado deprisa, el mundo no puede esperar a lo que va a pasar mañana, porque puede ser demasiado tarde, ¡hay que actuar ya! Y eso nos corresponde a todos y cada uno de los países que pueblan el globo.


          
                                                                José Manuel Pérez Braña

No hay comentarios:

Publicar un comentario