En todo este embrollo de poner en Cataluña la
independencia, el Gobierno se ha cogido los dedos. No se comprende de ningunas
de las maneras que, habiendo el gobierno oído algo acerca de las intenciones catalanas
sobre la independencia, no se haya personado urgentemente en la comunidad
autónoma, siendo este un problema de máxima gravedad.
Lo que se pretende es antidemocrático e
ilegal, por lo tanto no puede llegar a consumarse. Es intolerable implantar una
republica en una autonomía. España no se puede romper por mucho que quieran los
independentistas, eso es simplemente implantar una dictadura.
Ha faltado dialogo político por ambas partes.
El gobierno ha dejado pasar el problema sin dar un toque de atención, se ha
limitado a poner por delante a la Justicia, ahí se ha demostrado la nula
autoridad del Gobierno por no dar el primer paso para desconvocar ese
atropello. Por su parte, Puigdemont se dedicó a su proyecto imposible de llevar
a cabo.
Este es el panorama que tenemos actualmente
en Cataluña.
Y la casa sin barrer.
José
Manuel Pérez Braña
No hay comentarios:
Publicar un comentario